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November, 2009 relato infantil sobre IGUALDAD DE GÉNEROSCómo ve la igualdad de géneros una niña de 8 años?:
Presentación: Hemos tomado del Concurso de Cuentos y Relatos para la Igualdad 2008 convocado por la Concejalía de Mujer del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, el relato escrito por la ganadora en la Categoría Infantil: Clara Martinez López, 8 años. Por su interés lo reproducimos a continuación:
Al campo felices y comieron perdices:
....................Al abuelo Max y a la abuela Carolina les encantaba ir al campo, pero nunca iban. El abuelo Max era camionero, por eso ya le aburría conducir. La abuela Carolina siempre cocinaba, pero ya estaba cansada de cocinar. Un día el abuelo Max se puso enfermo y la abuela Carolina le llevó al médico en coche. El abuelo Max le dijo con asombro: ¡ Qué bien conduces!. Me encanta conducir! – Le respondió. El abuelo Max se quedó pensativo. Otro día la abuela Carolina se torció la muñeca y el abuelo Max preparó la cena, ya que ella no podía hacerlo. -¡ Qué rica está la sopa!- Dijo la abuela Carolina. -¡ Me chifla cocinar!- Respondió él. La abuela Carolina se quedó pensativa. Ahora, desde aquel día, todos los fines de semana se van al campo. La abuela Carolina conduce y el abuelo Max prepara los bocadillos.
Clara Martinez López (ganadora de la categoría infantil). ========================================================== Seleccionado por ABS (ver categoría "feminismo" en este blog) Free University René Descartes.- Université Libre René Descartes.- Universidad Libre René Descartes. May, 2009 mulher democrata: Brazil contra o machismo.......Mulher Democrata contra o machismo (Brazil) (carta de una mujer demócrata de Brazil, contra el machismo). OI ADOLPHE, TUDO BEM?EU SEI QUE AQUI NO BRASIL, HA VARIOS HOMENS QUE SE ACHAM O TAL, MAS EU ACHO QUE AS MULHERES ESTAO SE DEIXANDO LEVAR E ACEITAR O MACHISMO, NO MEU PARECER ALGUMAS ACEITAM POR NAO TER ALTERNATIVAS, QUER DIZER ELAS ACHAM QUE NAO TEM ALTERNATIVAS.
Traducción-resumen: Aquí en Brazil hay hombres que “se creen”tales.....y mujeres que odian el machismo,lo aceptan,por no tener alternativas...ni estudios...ni como mantenerse......Muchas lo aceptan porque tienen hijos. Todo esto a muchas no les impide hacer algo contra el machismo.............Yo soy una persona que no acepto ser manipulada por un machista: Dije basta a mi matrimonio y gracias a dios estoy divorciada poque no aguantaba más las humillaciones, la discriminación, la arrogancia y la prepotencia tanto de él como de su familia... Incluso pasando necesidad lo conseguí...El problema es que las mujeres se someten por miedo al machista, porque también corren riesgo para su vida con esos animales, porque no son hombres sino animales irracionales.
Free Women Organization/Org. des Femmes Démocrates.- O.M.D.- Organización de Mujeres Demócratas: March, 2009 Día Internacional de la Mujer.-8 Marzo 2009
October, 2008 la mujer en el mundo actual y futuro según el sociólogo Alain TouraineEl sociólogo francés y director de l´École des Hautes Études en Sciences Sociales de Paris, Alain Touraine |
De Civilizaciones y "culturas": Prácticas indefendibles e intolerables:
La barbarie del patriarcado y de la mentalidad machista en INDIA. Es sólo un ejemplo de prácticas "culturales" parecidas que existen en otros países:
Unicef cifra en 2.5 millones el número de feticidios y de asesinatos de niñas cada año..........El "problema"(¡¡) para muchos padres es afrontar el pago de la dote en el momento de pactar el matrimonio (muchas veces acordado desde la niñez). Todo esto, se dá en todos los sectores de la sociedad india, y particularmente también en las clases acomodadas o medias.........................................................................................................En India (como en otros países o "culturas") el varón perpetúa el linaje y hereda la propiedad. La mujer no. Por eso, muchas familias optan por el infanticidio o por dejar morir a sus hijas.
Es lo que llamamos, PRACTICAS INTOLERABLES E INDEFENDIBLES de ciertas "culturas".
Lectura recomendada por la Univ. Libre René Descartes- ABS/internet-Madrid:
============== Post Scriptum: Se recomienda la lectura, no dogmática (¡¡), del escrito de Federico ENGELS: El ORIGEN DE LA FAMILIA, LA PROPIEDAD PRIVADA Y EL ESTADO. (F. Engels, 1884)
Opinión jurídica sobre violencia de género: La condición de víctima debe ser sólo un paréntesis.
(seleccionado por ABS/ Universidad Libre René Descartes- OMD (Organización de Mujeres<y de hombres> Demócratas).
Extraído del diario Gara.
Juana Balmaseda - Abogada (*)
La condición de «víctima» debe ser sólo un paréntesis
Ya bien instalados en el siglo XXI en sociedades que llamamos avanzadas, constatamos a diario que muchas mujeres son golpeadas, despreciadas, ninguneadas, acosadas, amenazadas, violadas y asesinadas por sus ma- ridos, compañeros noviosŠ Sufren estas agresiones por el hecho de ser mujeres. Es una violencia salvaje, estructural, que tiene su origen y se fundamenta en las normas y valores socio-culturales que determinan el orden social establecido, en el que una radical desigualdad entre hombres y mujeres está firmemente asentada.
Gracias al permanente esfuerzo de tantas y tantas mujeres decididas a dejar de callar, alzando la voz para denunciar una realidad sistemáticamente negada, los poderes públicos han ido tomando conciencia de la dimensión y gravedad del problema. En los últimos años, apenas diez, gobiernos y administraciones han emprendido acciones diversas, movidos por la urgencia, ahora sí, de ofrecer protección y ayuda a la mujer maltratada. Así, se ha producido un verdadero alud legislativo, especialmente de leyes penales, que han reconocido el maltrato co- mo delito y que han previsto medidas cautelares (alejamiento del agresor, entre otras) que los jueces pueden adoptar desde la denuncia. Ahora bien, a estas alturas, es bien sabido que la denuncia por sí misma, si no va precedida de un correcto asesoramiento jurídico acerca de su alcance y consecuencias y acompañada de los adecuados mecanismos de protección jurídica y social, es insuficiente y peligrosa.
En la CAV, desde el año 2000, se han creado múltiples y variados recursos personales y materiales que evidencian la necesidad de intervenir con las mujeres víctimas de violencia de género de forma coordinada. Era el objetivo del “Acuerdo Interinstitucional para la mejora de la atención a las mujeres víctimas de maltrato doméstico y agresiones sexuales”, suscrito por las más altas autoridades de la CAV el 18 de octubre de 2001. Era y es necesario completar y mejorar la coordinación interinstitucional en esta materia si se quiere garantizar a las víctimas de este tipo de violencia una protección y atención integral en los ámbitos sanitario, policial, judicial y de los servicios sociales. No basta con crear recursos, es imprescindible trabajar conjunta y coordinadamente porque, de lo contrario, se acarrearán males mayores a las víctimas.
La Abogacía, decidida a cumplir la función social que le es asignada, se ha comprometido en la defensa de las mujeres víctimas de malos tratos y agresiones sexuales. Las constantes reivindicaciones, estudios y propuestas realizadas desde el seno de muchas comisiones de Abogadas de los Colegios, y reiteradas sin descanso en los congresos de mujeres abogadas a lo largo de los últimos veinte años han dado sus frutos.
Los colegios de Abogados de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, a través del Consejo Vasco de la Abogacía, mediante convenio con el Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, ponen en marcha en 2003 un Servicio de Asistencia Letrada de Guardia (24 horas todos los días del año) y un turno de oficio para la defensa de las víctimas de violencia doméstica y/o agresiones sexuales, que se realiza por los letrados y letradas con formación especializada y multidisciplinar. Después de tres años de experiencia y compromiso, los colegios de abogados han empeñado su esfuerzo para ofrecer a la ciudadanía un servicio de asistencia integral y de calidad, que haga efectivo el derecho de las víctimas a ser reconocidas como las verdaderas prota- gonistas, capaces de tomar decisiones responsables. Trabajar en este campo exige no sólo conocer bien las herramientas jurídicas aplicables, sino también, acompañar, aclarar, alentar y comprender los miedos, dudas, confusiones y contradicciones que, a menudo, oscurecen el camino que las víctimas han de recorrer para alcanzar la salida.
La condición de «víctima» debe ser sólo un paréntesis (cierto que, muchas veces, demasiado largo) en la vida de las mujeres maltratadas. Hemos de reconocer que, aun siendo muy importantes para luchar contra esta violencia, las medidas jurídicas no son suficientes.
A menudo, las mujeres lo esperan todo de la Administración de Justicia (que el agresor cambie, que se asuste, que las deje en pazŠ). Ahora bien, si abrimos bien los ojos y escuchamos con atención, observamos que, a estas alturas, todavía hay muchas víctimas desorientadas, desinformadas, que desconocen dónde acudir, a qué teléfono llamar, por dónde empezar... cuando, por fin, se han armado de valor para contarlo.
Algo está fallando. Nunca se insistirá lo suficiente en la necesidad inexcusable de que todas las instituciones, organismos y profesionales que intervengamos en este campo actuemos coordinadamente, con racionalidad, al margen de intereses particulares. Que la variedad y multiplicidad de recursos sirva para actuar «a la carta», lejos de contribuir a la confusión que tanto daño produce.
Bienvenidos los medios, recursos y medidas, esfuerzos y voluntades a las que tantas veces se hace referencia en las exposiciones de motivos de las leyes. Ley 1/2004, de medidas de protección integral para las víctimas de violencia de género, y la ley vasca de igualdad son buena prueba de ello.
Apliquémonos en estudiarlas a fondo y exijamos su cumplimiento en toda su extensión. Como abogados y abogadas esta será nuestra mejor contribución a la lucha contra la violencia de género y a favor de la igualdad de hombres y mujeres, desde el profundo convencimiento de que un mundo más justo sí es posible. -
(*) Juana Balmaseda forma parte del Consejo de la Abogacía y es vicedecana del Colegio de Abogados de Bizkaia
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Violencia de género desde la perspectiva médico-legal (extraído del Diario GARA).
seleccionado por ABS- Universidad Libre René Descartes-Internet/Madrid.
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Enfoque en torno a la Violencia de Género Guillermo Portero - Médico Forense
La violencia de género desde la perspectiva médico legal
La violencia de género tiene muchas facetas o ángulos por lo que hay que abordarla de forma multidisciplinar. Cada profesional que interviene en este tipo de casos tiene un sesgo que deriva de la especificidad de su cometido, desconociendo o no estando actualizado en los conocimientos de los otros. Pero hay que dejar claro que no es un tema de profesionales exclusivamente. Toda la sociedad en su conjunto debe de estar implicada.
Quizás, antes de entrar a esbozar, aunque sea brevemente, el abordaje desde la perspectiva médico forense, sería conveniente ubicar conceptualmente el objeto del tema, ya que existen diversas terminologías que no siempre son coincidentes: violencia doméstica, violencia contra las mujeres, violencia de género, etc. En mi opinión, dado que la víctima es la mujer, de forma mayoritaria, cabría hablar y la ciudadanía, así, creo que lo entiende cuando se habla de este tema, de violencia contra la mujer. La violencia contra la mujer ha sido definida por la ONU en su Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer como cualquier acto violento por razón de pertenencia al sexo femenino que resulta, o podría resultar, en daño físico, sexual o psicológico o en el sufrimiento de la mujer, incluyendo las amenazas de realizar tales actos, coacción o la privación arbitraria de libertad, produciéndose éstos en la vida pública o privada.
La justificación de la intervención del médico forense en los casos de violencia contra la mujer deriva de la condición criminal de esas conductas al ser ilícitos penales tipificados en el Código Penal a través de diversos artículos. Incluso, con un tratamiento jurídico específico a la luz de la nueva Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
La expresión más grave de la violencia es la muerte de la víctima. A este respecto, hay que mencionar que en lo que llevamos de año ha habido más muertes violentas de mujeres que en todo el pasado año. Esta tendencia alcista o, cuando menos, estable de las cifras de fallecimientos de mujeres víctimas de la violencia contra la mujer, merecería un estudio en profundidad, toda vez que se está produciendo cuando más información existe, más se legisla, más duras son las medidas, más medios se destinan a la prevención y tratamiento del fenómeno, etc...
Dado que se trata de muertes violentas, es preceptiva la intervención del médico forense, ya que, en todos los casos de muertes violentas, la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECr) establece la obligación de la práctica de la autopsia a efectos de determinar la causa de la muerte y las circunstancias relevantes que rodean a la misma.
Además de las muertes violentas de las víctimas por asesinatos y suicidios, hay que abordar el problema, de gran envergadura, que suponen las lesiones y los daños morales. Estos últimos, que siempre aparecen en este tipo de violencia, son de exclusiva valoración judicial. Las lesiones, por el contrario, son de competencia médica y, nuevamente, nuestra intervención está regulada por la LECr. y otras disposiciones legales.
Evidentemente, las lesiones pueden variar en cuanto a su tipo, modo de producción, gravedad, croni- cidad, derivación hacia secuelas... A su vez, pueden ser de tipo físico, psíquico o sexual, dándose, en ocasiones, todos los tipos al mismo tiempo.
Los efectos de la violencia en la salud de las víctimas van a depender de factores tales como la gra- vedad de la violencia, la duración en el tiempo, la frecuencia, la vulnerabilidad de la víctima y otros factores inherentes a su personalidad. En toda peritación médica se han de atender a todos los factores. Además, no debemos olvidar otro tema, tan importante o más que el maltrato a la mujer, como es la extensión del maltrato a los hijos, que son las otras grandes víctimas (no las únicas) de la violencia doméstica. Los hijos pueden ser víctimas directas al sufrir en primera persona la violencia del maltratador (no todos los maltratadores de mujeres lo son de sus hijos) o de forma «indirecta» al presenciar el maltrato hacia la madre. Tanto en el primer caso como en el segundo son víctimas y la vivencia de ese clima de violencia familiar es un factor de riesgo para reproducir en un futuro comportamientos violentos.
La valoración médico-pericial de las lesiones de las víctimas ha de ser integral, atendiendo no sólo a lo físico sino también a lo psíquico, ya que el ser humano es un todo indivisible. La actividad médico forense se tiene que plasmar en el correspondiente informe pericial.
El informe pericial de lesiones, en sus conclusiones, ha de contener: el diagnóstico médico de las lesiones, la compatibilidad entre las lesiones apreciadas y las conductas violentas denunciadas, la necesidad o no de recibir tratamiento médico para su curación, el tiempo que ha tardado en sanar y el tiempo que ha estado incapacitada la víctima para las ocupaciones habituales, así como especificar las secuelas si se han producido y cualquier otra circunstancia relevante para el caso concreto.
Para terminar este telegráfico repaso de nuestra actividad como médicos forenses en este tipo de violencia, debemos señalar que el estudio no debe acabar con el reconocimiento exclusivo de la víctima, sino que se ha de extender al presunto maltratador a efectos de valorar sus capacidades psicofísicas para proveer al Tribunal de información experta que le puede servir para establecer su responsabilidad penal y la peligrosidad. -
PAREMOS LA LAPIDACIÓN CONTRA 7 MUJERES EN iRÁN
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Octubre, 2006
Querido amigo,
Querida amiga,Parisa, Iran, Khayrieh, Shamameh, Kobra, Soghra y Fatemeh son siete mujeres iraníes condenadas a morir lapidadas.
Quizá no tengamos mucho tiempo para actuar.
La República Islámica de Irán trata el adulterio como un delito castigado con la pena de muerte por lapidación, violando el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantiza el derecho a la vida y prohíbe la tortura.
Parisa, Iran, Khayrieh, Shamameh, Kobra, Soghra y Fatemeh han sido injustamente condenadas a la pena más cruel, inhumana y degradante, la de la pena de muerte.
Pero aún estamos a tiempo de parar su ejecución. Sabemos que podemos contar contigo. No te quedes en silencio.
Alza tu voz para intentar salvarlas.
Gracias por tu apoyo,
Esteban Beltrán
Director - Amnistía Internacional
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Seleccionado por:
Universidad Libre René Descartes
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Shahrzad Mojab
Revista LOLA PRESS
El feminismo, al igual que la idea y la visión política de la igualdad de género, concebidas en el mundo occidental y liberal, llegó a las "sociedades islámicas" (1) a finales del siglo diecinueve. Desde el principio, el debate se centró en la compatibilidad de la idea de la emancipación de las mujeres con los principios del Islam.
La primera mujer que ofreció una reinterpretación minuciosa de los textos religiosos en defensa de los derechos de las mujeres probablemente fue Nazira Zain al-Din, nacida en el Líbano en 1905. Su primer libro era una denuncia de la opresión patriarcal, que consideraba contraria a los principios del Islam. Dijo: "El velo es un insulto para los varones y para las mujeres". Cuando se publicó el libro en 1928 hubo manifestaciones en contra de él, incitadas por hombres religiosos, y amenazas a los dueños de las librerías que lo vendían.
El conflicto en torno a los derechos de las mujeres implicaba, sin embargo, algo más que compromisos discursivos entre intérpretes antagónicos de las escrituras. Durante la primera mitad del siglo veinte las sociedades islámicas estaban cambiando tanto interna como externamente a través del impacto del colonialismo, el modernismo, el nacionalismo y el socialismo. Las mujeres urbanas de clase media y alta, durante mucho tiempo recluidas en el espacio privado de las casas, empezaban a reclamar su participación en la vida pública. Algunas mujeres campesinas participaron también en las luchas anticoloniales y en los movimientos de reforma agraria. De esta manera las mujeres constituyeron una nueva fuerza social. Las reivindicaciones por sus derechos, de haber sido reconocidos y ejercidos, habrían requerido una redistribución del poder tanto en la esfera privada como en la pública. Así surgió un movimiento de mujeres en Irán durante la Revolución Constitucional (1906-1911).
Las fuerzas sociales - nacionalistas, islamistas y comunistas - no podían pretender llegar al poder sin una agenda a favor de la movilización y de la organización de las mujeres. Igualmente interesado en el control de los movimientos de mujeres incipientes estaba el estado. Algunas de las naciones-estado que se acababan de crear, como Turquía e Irán, se apropiaron de los movimientos feministas al disolver las organizaciones independientes y su prensa escrita y al garantizar algunos derechos para las mujeres. Los poderes coloniales, que gobernaban sobre muchos de los nuevos países creados tras la primera Guerra Mundial, también estaban interesados en controlar el avance de los movimientos feministas.
Hoy -los debates de los primeros tiempos continúan
Hoy en día existe una gran diversidad dentro de los movimientos de mujeres y de las teorías feministas. Estudiosas contemporáneas como Leila Ahmed, Aziza al-Hibri, Riffat Hassan y Fátima Mernissi han realizado investigaciones de gran calidad y han impulsado nuevos esfuerzos para reconciliar el feminismo con el Islam.
Entre los desarrollos más significativos de finales del siglo veinte está la llegada al poder de un nuevo estado teocrático, la República Islámica de Irán, que ha influido en la dirección de la lucha por los derechos de las mujeres. El estado islámico anunció que las relaciones de género iban en contra del Islam y eran occidentales. La islamización de las relaciones de género fue muy amplia, pero desde el principio encontró fuertes resistencias. A mediados de los años 90 el régimen islámico estaba atravesando una seria crisis: había fracasado en su intento de controlar a las mujeres, los trabajadores, las nacionalidades disidentes, los estudiantes, la prensa escrita, los artistas y los intelectuales laicos. La resistencia espontánea de las mujeres se extendió.
La crisis del estado islámico ha provocado diferentes respuestas por parte de las facciones en el poder, de los actores no estatales y de las feministas. En este artículo examinaré la respuesta feminista académica, que está fuertemente dividida.
"Feminismo islámico" - haciendo presión por las reformas legales
Un grupo de feministas, la mayoría de ellas académicas laicas que viven en occidente, ha empleado el término "feminismo islámico" para referirse a las alternativas islámicas al feminismo occidental. Consideran el Islam como el único camino autóctono y auténtico hacia la igualdad y la justicia de género. Este término es empleado de forma más específica para referirse al activismo político de un número relativamente pequeño de mujeres iraníes que buscan la mejora de las relaciones de género islamizadas, principalmente mediante la estrategia de hacer presión para conseguir reformas legales dentro del marco de la República Islámica. No obstante, las propias activistas musulmanas no emplean este término.
Algunas defensoras del "feminismo islámico" lo comparan con la teología de la liberación en occidente. Otras académicas y activistas feministas rechazan la tesis de la compatibilidad y consideran que el "feminismo islámico" es un oxímoron, una contradicción en sus propios términos. Si lo que se entiende por feminismo es aliviar las presiones patriarcales sobre las mujeres, haciendo que el patriarcado sea menos terrible, el "feminismo islámico" sería desde luego una tendencia feminista. Pero si el feminismo es un movimiento que pretende abolir el patriarcado, contribuir a crear una sociedad en la que cada persona pueda dar forma a su vida libre de restricciones económicas, políticas, sociales y culturales, entonces el "feminismo islámico" resulta ser bastante inadecuado.
La experiencia de la República Islámica ha demostrado que la teocracia islámica refuerza de hecho el sistema patriarcal tradicional. De este modo, el "feminismo islámico" está justificando relaciones de género desiguales.
Las feministas académicas que reconocen el "feminismo islámico" tienden a considerar el Islam, aunque no otras religiones, como el motor de la historia, el constructor de la identidad y una presencia constante en la historia, inscrita de forma permanente en la mente y en el cuerpo de cualquier persona musulmana. Si bien resulta problemático tratar el Islam como actor de la historia, el principal problema son las suposiciones implícitas de las feministas académicas sobre el patriarcado, el movimiento de mujeres y el feminismo. Subestiman el patriarcado y el papel de la concienciación, es decir, del feminismo, en la lucha contra el patriarcado. Para elaborar mi crítica me centraré en la reforma del sistema legal.
La reforma legal como un campo en disputa
El primer conflicto abierto del estado islámico con la gente del país ocurrió a principios de marzo de 1979, cuando Khomeini invitó a las mujeres empleadas en el gobierno a llevar velo y ordenó la suspensión de la Ley de Protección de la Familia del régimen anterior y el despido de todas las juezas. Mujeres y varones laicos reaccionaron inmediatamente, entre otras cosas, con manifestaciones con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres. Este suceso demostró que la islamización en Irán no iba a ser en absoluto una tarea fácil. Por una razón: la sociedad iraní había experimentado grandes transformaciones desde la Revolución Constitucional de 1906- 1911. Las mujeres constituían una fuerza política muy vital y en ese momento estaban organizadas en numerosas organizaciones de izquierdas, socialistas, nacionalistas e islámicas. Esto contrastaba fuertemente con la situación de Afganistán en los años 90, donde los líderes religiosos decidieron islamizar las relaciones de género por decreto y con uso de la fuerza. El estado iraní se sentía limitado por una esfera pública llena de vitalidad y de energía. Estaba formada por numerosos espacios de debate y de crítica que incluían periódicos, revistas, panfletos, folletos, cintas de casete, literatura fotocopiada, debates en las calles, periódicos murales, etc. Otra limitación era la herencia legal de la gran maquinaria estatal. Bajo estas condiciones, la ley era un instrumento indispensable para aplicar políticas islámicas de género.
Las críticas a la estructura jurídico-legal se reanudaron en los años 90. La legislación, que limitaba la capacidad de las mujeres en muchos aspectos, junto con la violencia contra las mujeres empleada por las fuerzas coercitivas en los espacios públicos, indignó incluso a algunas mujeres progubernamentales. Las expresiones de desacuerdo con el sistema legal se limitaron básicamente a aquellos que aceptaban el régimen islámico, pues la oposición había sido eliminada o silenciada.
Dos leyes fueron criticadas de forma considerable en los medios de comunicación: la primera - el carácter discriminatorio de las leyes de custodia - fue cambiada por el gobierno ante las protestas que suscitó. La Asamblea Islámica aprobó en 1988 una reforma sin tratar el problema fundamental - la negación de los derechos de las madres - y no introdujo cambios sustanciales en la ley.
La segunda reforma tenía que ver con el derecho de las mujeres a juzgar. Menos de un mes después de llegar al poder y sin esperar a la aprobación de nuevas leyes, la República Islámica despidió a todas las juezas. Una vez más, la presión desde el exterior y desde el interior del país obligó al gobierno a aprobar en 1995 un único artículo, que permitía la contratación de mujeres en el nivel de la judicatura, aunque sin el poder de juzgar.
La perspectiva del feminismo islámico
Los relatos sobre la reforma legal pueden interpretarse de diferentes maneras: desde una perspectiva feminista islámica o desde una posición feminista crítica.
Las expertas legales y las académicas, al aceptar el marco jurídico-legal del estado islámico, ven con optimismo las perspectivas de futuro de los derechos de las mujeres en Irán. Creen que una reinterpretación del Islam, junto con una estrategia de presión, preparará el terreno para que finalmente se reconozca la igualdad de derechos de las mujeres con respecto a los varones. Algunos periódicos de mujeres como Farzaneh y Zanan actúan como instancias de presión. Demuestran las inconsistencias de la ley y sostienen que el sistema legal actual entra en conflicto con el "espíritu afectuoso" del Islam y con su respeto por las mujeres.
Otra forma de convencer a los religiosos y al aparato legislativo de la igualdad entre mujeres y varones es argumentar que las leyes discriminatorias por razón del género no están arraigadas en el Islam sino más bien en la tradición y en la historia, y como tales, pueden ser cambiadas sin ninguna dificultad. Estas críticas revelan la misoginia o, para expresarlo con sus cautas palabras, el sesgo masculino de la ley, pero no cuestionan sus raíces religiosas. En lugar de ello, niegan el hecho de que las fuentes de la legislación son religiosas e islámicas.
Los dos casos de reformas de la ley no desafían el ejercicio del poder masculino. Incluso si se permitiera que las interpretaciones "feministas" de los textos religiosos y de las tradiciones fueran tomadas en cuenta durante el proceso de reforma, su incorporación en la ley implicaría un proceso político, es decir, un proceso de conflictos y de compromisos sobre la redistribución y el ejercicio del poder. Dado que las leyes están concebidas según una agenda claramente religiosa y patriarcal, su reforma requeriría o bien una revisión radical o descartar sus bases teológicas.
Las feministas no rechazan la reforma, que es un medio para democratizar las relaciones de género y las relaciones sociales. La agenda de las "feministas islámicas" iraníes para la reforma es, no obstante, patriarcal. Sus límites están fijados por el estado, que no está dispuesto a avanzar hacia la democratización de las relaciones de género, un proceso que requiere tanto la separación entre la ley y la religión como la separación entre el estado y la religión.
Una visión feminista crítica
Las feministas islámicas insisten en la especificidad o, incluso, en la singularidad de las mujeres musulmanas y de su posición en la sociedad. Consideran que el Islam trata a las mujeres con dignidad y con respeto y les garantiza la igualdad de derechos Sin embargo, el régimen de derechos en general y los derechos de las mujeres en particular son producto de las luchas por la democratización en las sociedades occidentales. La cuestión de los derechos es inseparable de la ciudadanía, el estado democrático y la sociedad civil.
Las feministas islámicas y las relativistas culturales que las apoyan reclaman la igualdad en las leyes de la misma manera que el liberalismo ha defendido la igualdad formal. Al igual que sus contrapartes liberales, han establecido una separación entre la ley y el ejercicio del poder político. Consideran la ley como un instrumento neutral que de igual manera puede servir a intereses diversos. Esto constituye una forma de "positivismo legal", que entiende la ley como un "sistema autónomo y autosuficiente" que no guarda ninguna relación con la producción de las relaciones de poder. No obstante, diferentes tendencias del pensamiento legal crítico sostienen que la ley, lejos de ser un instrumento neutral, legitima, mantiene y permite la distribución y la concentración de poder en la sociedad. Feministas teóricas especializadas en temas legales ven el análisis de los derechos y el "legalismo liberal" como formas patriarcales que pueden servir para enmascarar el sesgo patriarcal de las leyes.
Algunas críticas no sólo cuestionan el valor de la teoría de los derechos sino también el valor de las leyes en sí como un instrumento para conseguir mejoras para las mujeres. Sostienen que las leyes son fundamentalmente patriarcales y que articular las luchas de las mujeres en términos legales inevitablemente reforzaría el patriarcado. Incluso si los movimientos sociales logran victorias en la defensa de los derechos, es el propio estado quien reinterpreta sus objetivos sociales radicales en términos de derechos; de esta manera, al situar el poder social en el estado en vez de ubicarlo en la gente, la lucha por los derechos conduce finalmente a la pasividad, refuerza la alienación y la carencia de poder y coopta a los movimientos sociales para mantener el statu quo.
Comparado con las luchas feministas occidentales, el proyecto de las feministas islámicas está muy limitado tanto en la teoría como en la práctica. A diferencia del liberalismo occidental, que ha logrado instituir un amplio régimen de derechos que garantizan la igualdad, el "feminismo islámico" no es lo suficientemente ambicioso como para exigir la igualdad formal universal. Esta tendencia feminista, por ejemplo, no ha desafiado las leyes enormemente opresivas por las que las mujeres musulmanas y las no musulmanas no son tratadas de manera igualitaria, al ser castigadas estas últimas con mayor brutalidad.
Tanto en Irán como en los regímenes laicos, la separación entre la religión y la política sigue siendo un requisito para llevar a cabo una reforma legal radical. En el caso de Irán una separación de este tipo no conllevaría una reforma sino el desmantelamiento del estado islámico, que fue construido conscientemente sobre la unidad de la religión y del estado.
Y tú, ¿de qué lado estás?
Mientras muchas feministas académicas siguen celebrando el nacimiento del feminismo islámico, su singularidad y su autenticidad, la amplia resistencia de la población iraní ha cuestionado no sólo el sistema de apartheid de género sino también los propios fundamentos del régimen teocrático. A finales de los años 90, tanto intelectuales islámicos como líderes que habían estado implicados en la construcción de esta teocracia, cuestionaron la afirmación de que la República Islámica representa a Allah en la tierra. Estudiantes universitarios, medios de comunicación escrita favorables a la reforma, activistas disidentes y algunos religiosos defendieron la separación del estado y de la religión.
Mientras las personas favorables a la reforma dentro y fuera del gobierno no lograron desplazar a los conservadores, la crisis económica y política del país continuó avivando el fuego del desacuerdo y de la disidencia. Los trabajadores y las personas asalariadas son quienes más han sufrido las penurias económicas, y las mujeres, los estudiantes y los jóvenes están sujetos a presiones sociales y culturales que ya no pueden seguir soportando. Aún cuando el apartheid de género continúa siendo una política oficial, las mujeres han iniciado la ofensiva y se niegan a seguir las normas islámicas que obligan a las mujeres a vestirse de una determinada manera.
El hecho de que la legitimidad de la teocracia iraní haya sido cuestionada y que la resistencia de las mujeres en contra del apartheid de género continúe, constituye una seria crisis para el estado islámico. Las feministas occidentales e iraníes que han dedicado muchos esfuerzos a construir las "identidades de las mujeres musulmanas" y los "feminismos islámicos" no han sabido responder a los desarrollos en los conflictos de género en Irán. Mientras la teocracia en Irán se está desintegrando, continúan esencializando a las mujeres de los países islámicos como seres religiosos.
La teocracia islámica y el feminismo islámico en Irán han llegado a un callejón sin salida. Pero en la teoría feminista existe otro callejón sin salida aún más serio. Desde la puesta en marcha de los programas de estudios de mujeres en los años 70, el feminismo académico ha realizado avances considerables tanto teórica como metodológicamente. Igualmente significativo es el éxito de los movimientos de mujeres en numerosos países occidentales al obligar al estado androcentrista a garantizar la igualdad legal entre los dos géneros.
Sabemos, sin embargo, que la igualdad legal no conduce a la igualdad en el mundo extralegal - por ejemplo, las desigualdades de género basadas en la clase, la religión, la raza o la nacionalidad. De hecho, lo último condiciona seriamente cualquier cosa que se pueda lograr mediante lo primero. En mi opinión aquí es donde radica la crisis de la teoría feminista En los países occidentales, el feminismo liberal ya ha logrado su proyecto de reforma legal que ha necesitado varios siglos. ¿Qué toca hacer ahora? Las diversas tendencias en la teoría social y en la teoría feminista que llevan el prefijo 'post-' no van más allá de las reivindicaciones del feminismo liberal. Sin duda, al centrarse en la identidad, la cultura, el lenguaje, el discurso, el deseo y el cuerpo, estos enfoques teóricos han elaborado contribuciones muy relevantes para la comprensión del patriarcado. Sin embargo, políticamente no han logrado el mismo desarrollo que el feminismo liberal: mientras el feminismo liberal defiende la igualdad legal y un régimen de derechos como condiciones universales de género, el 'post- feminismo' niega la universalidad de derechos tales como un salario igual, la igualdad de oportunidades, el cuidado de niños y el control de la natalidad. En esta teorización las mujeres del mundo son fragmentadas en religiones, etnicidades, tribus, culturas, naciones y tradiciones, lo que determina la agenda de los movimientos de mujeres y de los movimientos feministas. Las ramificaciones políticas de este relativismo cultural son evidentes.
La fragmentación de las mujeres en entidades religiosas provocada por el relativismo cultural y la particularización de las reivindicaciones de las mujeres según el interés del patriarcado religioso han contribuido a la formación de alianzas entre la Santa Sede y países islámicos tales como Irán y Arabia Saudí. Hasta el año 1998 sólo once de los veintidós miembros de la Liga de Estados Árabes habían ratificado la "Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres" (CEDAW), y el resto la habían aprobado con reservas. En todas las reservas el Islam era el obstáculo para la eliminación de una u otra forma de discriminación.
La particularización de las mujeres, del patriarcado y la opresión en la teoría feminista postmoderna también está en conflicto con la internacionalización de los movimientos de mujeres y de los movimientos feministas. La globalización de la economía capitalista ha agudizado los conflictos de clase y de género por todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo. La violencia contra las mujeres está extendiéndose por todo el mundo islámico."Y tú, ¿de qué lado estás?" Esa es la pregunta que tienen que responder todas las feministas y las teorías feministas.
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Luciano Alzaga
Rebelión
En esta mi primera contribución quisiera aportar algunos elementos de debate sobre el tema de los medios de comunicación y la mujer. En este texto cito en varias ocasiones argumentos de mujeres feministas, no porque por ser hombre no pueda dar mi opinión sobre este tema, sino porque son ellas las que más me han enseñado sobre la liberación de la mujer.
Más allá del enfrentamiento hombre/mujer
Los hombres somos responsables indirectos de la opresión de la mujer, en la medida en que formamos parte del género dominante y por tanto disfrutamos, queriendo o sin querer, de las ventajas políticas y sociales que esto conlleva. De la misma forma, los ciudadanos que vivimos en el llamado primer mundo somos responsables indirectos del saqueo al tercer mundo, en la medida en que disfrutamos, queriendo o sin querer, de sus riquezas.
Pero nuestro análisis no puede quedarse ahí, debemos ir mucho más allá si queremos tratar el conflicto de la mujer con seridad. Es por ello que el feminismo no puede basarse en que "las mujeres deben luchar contra los hombres". Si bien la opresión a la mujer es algo estructural, hay otras formas de vivir la discriminación, y luchar contra ella debe formar parte de nuestro accionar. Si lo hacemos bien, también nos puede ayudar a no caer en cosmovisiones parcializadas, porque así como el poder globalizado no es sólo machista, sino racista, clasista, homofóbico, adultocéntrico, etc, el movimiento feminista ha de poder hacer coaliciones con otros movimientos antidiscriminatorios, al tiempo que ayuda a esos otros movimientos a no ser sexistas. (1)
En este debate se ha llamado la atencion sobre el lenguaje que se debería usar en los medios de comunicacion (por ejemplo, escribir "todas" en lugar de "todos" cuando nos referimos a un grupo de hombres y mujeres), y si bien este es un debate que como muchos otros creo válido y necesario, pienso humildemente que el movimiento feminista en el estado español debe impulsar que las mujeres sean partícipes del proceso de lucha por un cambio global radical, del proceso de aprendizaje social; que la lucha contra la opresión de género se dé partiendo de las demandas que se han negado durante siglos a las mujeres (y que, además, son también demandas negadas a los hombres): el derecho a ser personas, el derecho a compartir justamente los productos de su trabajo, no ser usadas sólo como un instrumento, un papel, un útero, un par de manos o una espalda o un conjunto de dedos; a participar plenamente en las decisiones de su lugar de trabajo, su comunidad; a hablar por ellas mismas, por derecho propio. (2)
Construcción del movimiento feminista radical
Las mujeres, además de sufrir la opresión de género, sufren otro tipo de opresión que les hermana a los hombres: la opresión de clase. Las mujeres burguesas reivindican sus derechos como mujeres y sus derechos como burguesas. Y de la misma forma que la lucha de clases no puede olvidar la lucha contra el sexismo, el racismo o la homofobia, tampoco debe el feminismo olvidar la lucha de clases.
Las mujeres deben imponer en la sociedad y en los medios de comunicación el espacio que les corresponde. No basta con que un medio de comunicación, formado casi siempre por mayoría de hombres, trate el tema de la opresión de género o abra un "suplemento especial" sobre el tema.
Las mujeres, como vasto sector social oprimido que forman, deben autoorganizarse y conquistar el protagonismo que merecen en la sociedad, de la mano y en confrontación con los hombres. Avanzar hacia el fortalecimiento radical de su participación, no sólo en los medios de comunicación, sino en todos los ámbitos de lucha política y social.
Hacer más fuerte el feminismo de clase ayudara a mejorar las condiciones de vida de las mujeres, nos llevará al acercamiento entre vosotras y nosotros, supondrá un revulsivo en las conciencias revolucionarias, que nunca lo serán sin la ayuda de las mujeres.
Pero tened clara una cosa, son las mujeres por sí mismas las que deben construir un movimiento que defienda sus derechos. Si algo nos demuestra la historia, nos guste o no, es que los hombres no lo harán por vosotras.
Seleccionado por Free University René Descartes (Madrid- Europe)- Université Libre René Descartes- ABS- estudios socioeconómicos.
Dia Internacional contra la violencia de género: 25 Noviembre
No es la hora de vacilaciones y ambiguedades: Es hora de soluciones.
Es urgente la puesta en práctica de medidas muy concretas, realizada conjuntamente por parte de la familia, los centros escolares, el sistema sanitario, judicial, por los medios de comunicación, partidos políticos, ONG, por las organizaciones feministas, asociaciones de mujeres, mujeres a nivel individual y por los hombres.
Las mujeres tenemos un camino claro y elemental, la organización como clase sexual, para conseguir los cambios sociales que hagan posible la solución de este problema y la convivencia de hombres y mujeres en condiciones igualitarias
Los hombres, han de empezar por nombrar la jerarquización de los hombres sobre las mujeres, como una injusticia social, por romper la complicidad con la situación de maltrato habitual a las mujeres y denunciarlo en su entorno. Tendrán que hacer el boicot a compañeros y amigos, cuando se enteren de que son maltratadores. Dejar de demandar mujeres prostituidas desde su miseria y explotación económica. Criticar a los puteros. Dejar de sentirse dueños del cuerpo de las mujeres y compartir la sexualidad con ellas. Compartir las responsabilidades de la vida familiar por la que hayan optado y los privilegios económicos, laborales y políticos que se les ha concedido por haber nacido hombres -
OMD-DWO-OFD- Free University René Descartes
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